Cuatro por cuatro.
Un atardecer color rosa
anida entre mis cejas
la brisa susurra a mis orejas
lo que tu boca me ha dado en prosa.
Un te quiero es suficiente,
una hoja perenné lo constata
el otoño dorado y contingente
al corazón delata.
De lata la luna a medio cielo
anida entre mis cejas
la brisa susurra a mis orejas
lo que tu boca me ha dado en prosa.
Un te quiero es suficiente,
una hoja perenné lo constata
el otoño dorado y contingente
al corazón delata.
De lata la luna a medio cielo
media luna y otra mitad
anida en tu sonrisa que yo celo
bajo un velo de misterio y humildad.
En el manto astral y azul, fugurante y transparente
mi mirada se pierde, y busca la estrella
estrella perdida en el tiempo corriente
Y encontrada en el corazón de ella.
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